Turron de yema quemada

Feliz Navidad!!

Mi época del año preferida. Tengo el blog bastante descuidado (y me siento muy culpable, no creais), y no puedo dejar pasar la Navidad sin colgar al menos una receta.

Nunca había preparado turrón, pero siempre hay una primera vez.

El turrón de yema ha seguido siendo siempre nuestro preferido, con mucha diferencia, y en nuestra mesa de Navidad no encontrarás mazapanes ni polvorones, pero el turrón de yema no falta nunca, bien quemado , como ha de ser.

Una vez fui a comprarlo en una tienda artesana donde lo hacen muy bueno, y el dependiente lo quemó justo antes de dármelo, y que pasó? pues que al día siguiente tuve que volver a comprarlo ya que con el olorcito que desprendia nos lo zampamos antes de llegar a casa.

Por eso, este año me he decidido a prepararlo yo misma, y tendría que haberlo hecho mucho antes, ya que si me gusta el que compraba, casero me enloquece.

Como siempre con una receta nueva, he probado las de varios blogs, y la que más me ha gustado es la de La Cuinera. No la he hecho completamente igual, pero casi, le pongo un poco menos de almendra molida, porque me gusta muy blandito, que casi se deshaga.

Las primeras barras que hice las llevé a la parada de mi hermana que tiene una envasadora de vacío y me los envasó (mooooltes gràcieeees Marta <3), y la verdad es que era tan práctico que me he comprado una envasadora doméstica, y ahora lo envaso ABSOLUTAMENTE todo. (eso casi merece una entrada por si solo)

También he tenido que comprar un soplete nuevo, el que tenia era muy pequeño y con poca potencia, al usarlo tanto rato se derretía la carcasa. Tengo un quemador pero hay que calentarlo mucho y uno eléctrico es muy caro, y el soplete que he comprado es mucho más económico y va perfecto.

He utilizado bricks de leche cortados a lo largo como molde, creo que la medida es ideal, se cierran los cantos con un poco de celo y para abrirlos cortamos el celo y se desmoldan al momento, los puedo regalar sin remordimientos y es la prueba de que son caseros.

Bueno, ahora que ya os he contado todos los preparativos vamos con la receta.

INGREDIENTES

  • 400 gr. de almendra marcona molida
  • 250grs de azúcar
  • 80ml. de agua
  • 5 yemas de huevo
  • la ralladura de un limón
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo (al gusto)

Para la cobertura de yema

  • 100ml. de leche entera
  • 120 grs de azúcar
  • 2 huevos enteros
  • 20 grs. de maizena
  • una pizca de canela
  • abundante azúcar blanquilla para espolvorear por encima y quemar.

Preparamos antes que nada los moldes que vamos a usar, poniendo una hoja de papel de horno en el fondo y paredes.

Ponemos a calentar a fuego suave el agua con el azúcar hasta que alcance los 114ºC Entretanto ponemos en un cuenco (yo lo hice con la Kitchen aid, que para eso va de maravilla) las yemas con la ralladura de limón y la canela, cuando el almíbar esté listo, batimos las yemas con las varillas al tiempo que vamos incorporando el almíbar lentamente. Subimos la velocidad y batimos unos minutos hasta esté tibio y tengamos una crema pálida.

Entonces añadimos la almendra molida, y con la pala mezclamos a baja velocidad, sólo lo justo hasta que esté bien mezclado.

Repartimos la masa entre dos o tres moldes, depende del grosor que queramos darle, aplanamos bien.

Los cubrimos con papel film y los dejamos reposar a temperatura ambiente, el tiempo de reposo es relativo, cuanto más tiempo pase, más consistencia cogerán, lo ideal para mi, es dejarlos toda la noche, pero he preparado unos que no han reposado nada y, aunque son más delicados de manipular, también han quedado bien.

Para terminarlos, prepararemos una yema con los ingredientes que ya he dicho antes.

Cubrimos una bandeja con papel film y la reservamos.

Diluimos la maizena en un tercio de la leche a temperatura ambiente o fría y añadimos los huevos y la canela, batimos bien.

Calentamos el resto de la leche con el azúcar removiendo un poco, cuando empieza a hervir la retiramos del fuego y la vamos incorporando a la mezcla anterior poco a poco, sin dejar de batir.

Lo devolvemos al fuego sin dejar de remover hasta que espese.

Lo extendemos sobre la bandeja cubierta con papel film y dejamos que entibie.

Preparamos una superficie resistente al fuego ( yo usé una bandeja de horno) y sacamos los turrones de los moldes, espolvoreamos la parte más lisa con azúcar y la quemamos con el soplete. Esperamos unos minutos que se enfríe y les damos la vuelta.

Los cubrimos con la yema preparada, que quede gruesa, la utilizamos toda, la espolvoreamos con azúcar abundante y lo quemamos bien, aunque se derrame por los lados no importa.

Cuando se haya enfriado lo podemos volver a poner en los moldes y entonces podemos decidir si lo envasamos al vacío o lo congelamos, de los dos modos queda perfecto, aunque si no vamos a tardar en consumirlo lo podemos dejar tal cual, pero con cuidado, si lo dejamos destapado se seca mucho.

  1. Hay que ir con mucho cuidado al quemar el azúcar, para no quemar la superficie donde lo hagamos. Tambien hay que hacerlo sin el molde, sino se quemarà tambien.
  2. Si vamos a hacer dos barras, la cantidad de yema es la correcta, pero si hacemos tres, habria que aumentar un poco la cantidad.
  3. Es una buena idea quemarlo por las dos caras, así es mucho más manejable.
  4. No me gusta ponerlo en la nevera, prefiero mantenerlo a temperatura ambiente, el sabor y la textura pierden mucho con el frío.
  5. El reposo se puede hacer tal cual o con un peso encima, todo depende de lo compacto que queramos el resultado.
  6. Parece complicado, pero si tenemos los útiles adecuados, (un termómetro, por ejemplo) no es nada difícil.
  7. Este turrón no lleva gluten, como casi niguno.

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Coca de llardons(chicharrones)

Hace tantísimo tiempo que no publico ninguna receta que tendréis que perdonarme, he estado muy ocupada últimamente, pero espero llegar a tiempo con esta receta de una coca para la noche del lunes, la Revetlla se Sant Joan. Ya publique el año pasado la receta de la coca de frutas confitadas y este año quiero poner otro clásico: la coca de llardons.

He decidido poner una receta con la masa de hojaldre preparada porque da un resultado estupendo y es rapidísima y fácil de preparar.

Como siempre, la calidad de los ingredientes es muy importante, pero en este caso es primordial, si los llardons son buenos y los piñones son nacionales (ya se que son muy caros, pero merece la pena) obtendremos una coca estupenda, sabrosa y deliciosa. Si por el contrario, los llardons son secos o un poco rancios incluso, o los piñones no son de la mejor calidad, obtendremos una coca mediocre. En este caso la calidad de los ingredientes lo es todo.

La receta la he sacado de un blog estupendo La Cuina de sempre, explica como hacer la coca paso a paso, con muchas fotografías.

INGREDIENTES

  • 1 hoja de hojaldre fresco cuadrada
  • 150 grs de llardons (chicharrones)
  • 80 grs de azúcar aprox.
  • 80 grs de piñones aprox.
  • 1 huevo batido para pintar la masa

Cogemos los llardons y los trituramos bastante finos, sin pasarnos, que no quede una pasta. Los reservamos.

Precalentamos el horno a 200 grados

Sobre una superficie enharinada aplanamos la hoja de hojaldre con el rodillo en un sólo sentido, o sea, era un cuadrado y le damos forma de rectángulo, más o menos el doble de largo que de ancho.

Distribuimos dos terceras partes de los llardons sobre la mitad de la masa, la plegamos poniendo la mitad sin nada por encima y le damos una pasada suave con el rodillo ahora ponemos el resto de los llardons sobre la mitad del cuadrado resultante y volvemos a plegar la masa.

Ahora si que pasamos el rodillo varias veces hasta que volvemos a tener un rectángulo, la masa se habrá fusionado con los llardons. Plegamos el rectángulo por la mitad y de nuevo por la mitad, volvemos a pasar el rodillo, esta vez en dirección contraria, volvemos a hacer un rectángulo pero en la otra dirección, de nuevo plegamos y volvemos a pasar el rodillo en dirección contraria, esta vez procuramos que nos quede la forma que queremos que nos quede la coca definitivamente. Si es necesario, recortamos el sobrante con un cuchillo.

Parece complicado, pero no lo es, el truco es que cada vez que aplanamos la masa nos quede de un grosor bastante fino.

Ahora ponemos la coca sobre un papel de hornear y la pintamos con huevo batido, la cubrimos con piñones y la espolvoreamos abundantemente con el azúcar.

La introducimos en el horno, en la parte media-baja y bajamos la temperatura a 180 grados.

En 15-20 minutos estará hecha, ha de quedar tostadita, no esperéis que se caramelice todo el azúcar o se os pueden quemar los piñones.

  1. Si queréis ahorrar un poco, ahora que sufrimos esta masacre de nuestros derechos y de poder adquisitivo (ainsss, que me pongo mala) podemos sustituir una parte de los piñones por almendras fileteadas, no cortadas a laminas, sino en palitos, con la forma de los piñones, pero sin abusar, que los piñones le dan un toque insustituible.
  2. La cantidad de piñones y de azúcar es aproximada, depende de la medida que le deis a la coca, pero ha de ser abundante.
  3. Tuve un momento de inspiración y pensé en añadirle unos trozos de sobrasada por encima, brutal! Que me ha quedado muy bien, los sabores combinan estupendamente, claro que yo soy de las que mojaba los bocadillos de sobrasada en la leche del desayuno o sea que mi paladar no cuenta. No sale en las fotos porque lo hice con una coca pequeña que me salió de los recortes y me la zampé en un periquete, que pasa? Los científicos siempre experimentan en sí mismos,no?
  4. Esta coca no me volvía loca hasta que he probado esta receta, ahora me encanta! Aunque mi preferida sigue siendo la coca de fruta confitada
  5. Lleva gluten.

Aquí tenéis unas fotos de algunas de las cocas que he hecho este año.

 

 

Tarta rústica de calçots

 

Últimamente no he publicado demasiadas recetas, pero ésto no quiere decir que no haya estado cocinando, de hecho no he parado, pero me cuesta encontrar el tiempo para redactar las recetas y editar las fotos y tengo un montón en la recámara, voy a ver si me pongo las pilas, que después pasan los días y se van quedando las recetas olvidadas.

Ahora es época de calçotades en Catalunya, sobretodo en Valls (Tarragona), es muy normal reunirse amigos o familia para estas comidas donde el plato principal son los calçots a la brasa acompañados de salsa romesco y carnes a la parrilla con allioli.

Los calçots son un tipo de cebolletas tiernas, la forma típica de prepararlos son hacerlos a la parrilla sobre brasas de leña, bien tostados y servirlos sobre una teja. Para comerlos nos ponemos baberos gigantes y hay un modo muy preciso de hacerlo: con una mano cogemos el calçot por una punta y con la otra cogemos el exterior de éste, con un gesto se pelan (quitamos las capas exteriores de una sola vez), se mojan en salsa y levantando mucho la cabeza se introducen en la boca y de un bocado nos comemos toda la parte blanca. De ahí el uso de baberos.

Personalmente me encantan, además, el hecho de reunirse con amigos o familia y vernos todos con babero, haciendo gestos mientras acabamos bastante manchados de salsa y nos ponemos las botas, hace que las risas y los comentarios jocosos sean frecuentes y es muy divertido.

A veces no podemos preparar los calçots en las brasas y tenemos que asarlos en el horno, como en esta ocasión. Aquí os presento una forma distinta de tomar estos deliciosos calçots, esta receta se me ocurrió porque me encantan las quiches y las cocas de verduras, la he experimentado y me ha dado un buen resultado.

INGREDIENTES

  • 1/2 manojo se calçots (una docena+/-)
  • 1 pimiento rojo
  • 1 berenjena
  • 1 lámina de masa quebrada
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • 1 cucharada de queso parmesano

Precalentamos el horno a 250 grados, calor arriba y abajo.

Cortamos las puntas y la parte verde de los calçots, los lavamos bajo el grifo para quitarles la tierra ( no hay por que ser muy escrupulosos, la parte exterior se desecha y si los asáramos en las brasas no haríamos nada de eso).

Forramos una bandeja con papel de aluminio y colocamos encima una rejilla, sobre ella los calçots, los asamos durante 30-40 minutos, dándoles una vez la vuelta.

Al acabar los envolvemos en papel de periódico y los reservamos, después envolvemos el pimiento y la berenjena en papel de aluminio individualmente y los asamos durante 40 minutos. Los dejamos reposar.

Cuando estén templados quitamos las capas exteriores de los calçots y pelamos el pimiento y la berenjena.

Volvemos a calentar el horno, ahora a 200 grados.

Extendemos la hoja de masa quebrada sobre un papel de hornear, la pinchamos un poco con un tenedor y ponemos en el fondo una capa de berenjena, la sazonamos y aliñamos con un hilo de aceite, después una capa de pimiento en tiras, sazonamos y aceitamos , y por fin los calçots, sólo la parte blanca, ponemos un hilo de aceite (sin sal) y espolvoreamos con parmesano rallado.

Cerramos la masa quebrada un poco groseramente, para que se vea más rústica, y la horneamos durante 15-18 minutos

La podemos servir tal cuál o acompañada de salsa romesco.

  1. Esta tarta puede ser para dos personas si queremos un primer plato más consistente o para cuatro si lo vamos a servir acompañado de carne a la parrilla, es ideal con chuletas de cordero o butifarra, con butifarra negra ya es un lujo, yo creo que debe de ser pecado por lo menos.
  2. Los calçots sueltan mucho líquido al asarse, de ahí que pongamos una bandeja bien forrada debajo de la rejilla, si no queremos que el horno quede hecho un asco.
  3. No hay que abusar de la sal, el parmesano ya es bastante salado.
  4. Lleva gluten.

 

 

 

 

 

 

Milhojas de manzana y mató

Vi la receta hace bastante tiempo en un ejemplar de la revista “Cuina” y pensé que la haría cuando tuviera ocasión, después fue pasando el tiempo y un día que estaba a punto de comprar mató en una tienda donde lo venden artesanal (L'Arbre de Vida) pensé…compra un poco más y prueba aquella receta…

Pero ya se sabe, no recordaba en que revista exactamente había visto la receta, y el mató no se guarda mucho tiempo, o sea que aquel mismo día, aprovechando que iba a casa de unos amigos decidí probar la receta más o menos como la recordaba, aunque he de reconocer que no se si se parece mucho a la original porque no la he encontrado, pero ha quedado muy buena, hehehe.

INGREDIENTES (4 raciones)

  • 1 lámina grande de hojaldre fresco (o descongelado)
  • 400 grs de mató artesano
  • 1 cucharada de miel
  • Canela
  • 2 manzanas golden
  • Unas gotas de zumo de limón
  • 3 cucharadas de azúcar moreno (puede ser blanquilla)

Primero que nada pelamos las manzanas y la cortamos en daditos de 1 cm. , las mojamos con las gotas de zumo de limón y las mezclamos con dos cucharadas de azúcar. Ponemos la mezcla en un bol, lo cubrimos con papel film, hacemos unos agujeros al film para que salga el vapor y lo ponemos 5 minutos en el microondas a máxima potencia.

Precalentamos el horno a 200 grados, calor arriba y abajo, preparamos dos bandejas de horno que encajen bien la una dentro de la otra, forramos el fondo de la bandeja de debajo con papel de hornear, cortamos con un aro o un molde de unos 10 cm de diámetro, ocho círculos que depositamos en la bandeja y pinchamos con un tenedor varias veces, los cubrimos con otro papel y encima la otra bandeja, para que no suban, y los horneamos 10 minutos, al cabo de este tiempo levantamos la bandeja para ver si ya han cogido color, si no es así lo dejamos un poco más, pero vigilando a menudo para que no se quemen.

Dejamos que se atemperen las manzanas y los círculos de hojaldre.

Desmenuzamos el mató sin aplastarlo, lo mezclamos con la cucharada de miel.

Montamos los mil hojas poniendo un disco de hojaldre en un plato, lo cubrimos con manzana, espolvoreamos con un poco de canela en polvo, encima una cucharada colmada de mató, otro disco de hojaldre, manzana, canela y mató, encima del mató ponemos un poco de azúcar y lo quemamos con una placa o con el soplete.

Hacemos lo mismo con los tres restantes, aunque abajo os cuento como hacerlo para que queden equilibrados.

  1. Estaba buenísimo, y ya veis que es sano y no lleva demasiado trabajo. Un día lo quiero probar con pasta brick, todavía más ligero, ya os contaré que tal.
  2. Es importante distribuir bien las cantidades, lo mejor es repartir la manzana sobre los ocho discos de hojaldre y a continuación el mató, antes de montar los milhojas, así no nos sucederá que los primeros están súper llenos y los últimos un poco escasos.
  3. No hay que montarlos con demasiada anticipación porque el hojaldre se puede humedecer.
  4. Para llevarlos a casa de mis amigos tuve que hacer un “invento”, mi hermana me regaló una bolsa de tela que hizo ella misma para transportar platos y la quería estrenar, dentro me cabe una bandeja pequeña perfectamente, pero los milhojas bailaban de lo lindo ahí dentro, así que corté un trozo de rollo de plástico del que venden en IKEA para poner en el fondo de los cajones y ni corta ni perezosa lo pegué al fondo de la bandeja con adhesivo de dos caras, y me fué perfecto, los hojaldres se quedaron súper quietos, ya no resbalaban, los cubrí con un hoja de papel de hornear y en mi nueva bolsa llegaron perfectamente.
  5. Llevan gluten, pero sólo en la lámina de hojaldre, seguro que se puede versionear sin gluten con un poco de imaginación.

 

 

Tió de Nadal

Aquest any he decidit fer un tió per la taula de Nadal, no se perquè li hem de dir “tronco de Navidad” o “la bouche de Noël” si aquí a Catalunya tenim una tradició preciosa, el tió de Nadal!

El Tió de Nadal es una tradición muy antigua, un Tió es un tronco al que se deja secar para quemarlo en la chimenea cuando ya está seco, pero este Tió es muy especial.

Hace muchos, muchos años, cuando los días a empezaban a hacerse más cortos y fríos, en las casas de campo, las masias, se entraba la leña para quemarla en el hogar y se dejaban los troncos más tiernos al lado del calor para que se fueran secando y así no humeaban, pero cuenta la leyenda, que en una masia, unos niños empezaron a jugar con uno de los troncos, grande y hermoso, se encariñaron con él y pidieron a su padre que no lo quemara hasta después de Nochebuena, incluso empezaron a traerle comida, sólo pieles de naranja y cascarás de nueces, que es lo que en aquella época nadie aprovechaba, y vieron que cada día desaparecía toda la comida que le dejaban, el tronco cada vez estaba más lozano y los niños jugaban montandose encima como si fuera un caballo y le cantaban canciones. Pronto llegó la Nochebuena, y el tronco parecía a punto de reventar, se había ido comiendo todas las pieles que le habían dejado y como lo habían dejado mucho tiempo al lado de la lumbre se había secado tanto que no paraba de crujir. Había llegado el momento de que lo quemaran en la chimenea, como el resto de la leña, los niños estaban tristes, el tronco que tan buenos ratos les había hecho pasar cumpliría su destino por fin, pero lo echarían mucho de menos. Tras la cena de Nochebuena el padre se dispuso a echar el tronco al fuego, pero los niños le pidieron que les dejara despedirse y jugar con él por última vez, así lo cubrieron con una manta a modo de silla de montar y subiendose encima le cantaron una canción, mientras lo golpeaban con una cuchara de madera a modo de fusta. Y entonces, ocurrió algo extraordinario, el tronco empezó a crujir, a crujir, y cuando parecía que iba a reventar, los niños bajaron enseguida, y preocupados apartaron la manta y oh! Vieron que el tronco había dejado ir un montón de dulces, avellanas, turrones…. No se lo podían creer, el tronco era mágico.

Los niños convencieron a su padre de que no quemara el tronco, y al año siguiente volvieron a dejarlo cerca de la lumbre, lo alimentaron con pieles de naranja, jugaron con él, le cantaron…y en Nochebuena volvió a cagar un montón de dulces. Desde entonces en todas la masias catalanas (y también en todas las casa y pisos) hay un Tió en Nochebuena que trae dulces y algún que otro regalito.

A qué es una tradición muy bonita? Si, un poco escatológica, pero ya se sabe como somos…jajaja.

Pues este año he hecho un Tió de Nadal para nuestra mesa de Nochebuena.

INGREDIENTES

Para el brazo de gitano

  • 4 huevos
  • 100 grs de azúcar
  • 125 grs de harina
  • 2 cucharadas de cacao sin azúcar (optativo)
  • Una pizca de sal

Para el relleno de crema de turrón

  • 250 grs de nata de montar
  • 50 ml de leche
  • 3 hojas de gelatina
  • 30 grs de azúcar
  • 1 barra de turrón de jijona (del blando) de 150 grs

Para la decoración

  • Una tableta de chocolate negro de cobertura
  • Fondant blanco y verde
  • M&M (u otro tipo de grageas) de color rojo y verde
  • Un palo pequeño de regaliz
  • Un gorrito, yo tenía uno de Papa Noel, pero se puede hacer una barretina con muy poco esfuerzo.

Precalentamos el horno a 180 grados, forramos una bandeja de horno con una hoja de papel de hornear bien engrasada.

Batimos los huevos con el azúcar y la sal hasta conseguir una crema pálida y esponjosa, añadimos la harina y el cacao y seguimos batiendo hasta que esté incorporado.

Repartimos la mezcla sobre la bandeja que tenemos preparada procurando que se reparta por toda la superficie y lo horneamos unos 10-12 minutos.

Pasado este tiempo sacamos la bandeja de horno e inmediatamente, la cubrimos con un trapo muy limpio y le damos la vuelta con decisión, retiramos la bandeja y el papel, y con la ayuda del trapo, la enrollamos para que al templarse adopte esta forma. Hay una explicación más detallada en la receta Tronco de Navidad, ahí también os explico com se puede preparar la masa sin gluten.

Mientras dejamos que se enfríe la masa, hidratamos las hojas de gelatina en agua fría, calentamos la leche y disolvemos en ella la gelatina. A continuación empezamos a montar la nata, cuando empiece a espesar añadimos el azúcar y la leche y seguimos batiendo hasta montarla. Cortamos el turrón en pedazos lo más pequeños que podamos y lo incorporamos a la nata.

Con esta crema rellenamos el brazo de gitano, procurando que no sobresalga por los bordes, volvemos a dar forma al brazo, esta vez sin el trapo, claro, y lo envolvemos en papel fim procurando que quede bien sujeto. Lo reservamos en el frigo unas horas, hasta el siguiente paso.

Para la decoración podemos preparar una hojas de acebo recortando las con un cortapastas en fondant verde, y yo también he recortado unos copos de nieve en fondant blanco.

Derretimos el chocolate de cobertura al baño María o en el microondas, vigilando que no se nos queme.

Sacamos el brazo de frigo y lo desenvolvemos, lo colocamos sobre una superficie cubierta con papel de aluminio para que no se ensucie, recortamos los lados con un cuchillo afilado para que quede uniforme, y con un pincel grueso de cocina lo cubrimos todo de chocolate, con los dientes de un tenedor podemos dibujar la vetas que suelen tener los troncos y antes de que se seque del todo el chocolate añadimos los adornos que hemos preparado, las hojas las podemos agrupar alrededor de una gragea de M&M de color rojo, así parecerá acebo. Después, en una de los dos lados hacemos una cara con un par de grageas de color verde (por ejemplo) y un palo de regaliz a modo de nariz. A continuación con la a yuda de un palillo podemos clavar encima el gorrito escogido.

Aquí está nuestro Tió de Nadal, lo hemos de guardar en la nevera hasta que lo saquemos a la mesa.

  1. He hecho más de un Tió, algunos con cacao y otros sin, los dos quedan muy bien, es una cuestión de gustos y estética.
  2. Lo podemos preparar con tiempo y congelarlo, después sólo hay que sacarlo unas horas antes y dejarlo en el frigorífico hasta el momento de servirlo.
  3. Si preparamos la masa como en Tronco de Navidad la podemos hacer sin gluten, es un poco más frágil, pero nada que no se pueda manejar, y si se rompe, no pasa nada, al hacer la crema, ponemos un par de hojas más de gelatina, y al montar el brazo, lo hacemos como si fuera de una pieza, y lo apretamos bien con el papel film, cuando cuaje se sostendrá, y al decorarlo el chocolate también ayudará lo suyo.

 

 

 

Flam de mel i mató

El repte d'aquest mes de Memories d'una Cuinera ens proposa fer un flam, vet aquí una recepta que admet mil i una variacions.

A uns els agrada el flam tal cual, d'ou o de vainilla, a d'altres amb coco, o tambè un púding, que ve a ser una mena de flam. A mi el que m'agrada més és el de mató, i avui he fet un flam de mató amb mel a veure que sortia, i està molt bo, es nota el gust de la mel.

El millor de tot és que quan faig flam utilitzo el microones, és molt còmode i no pateixo per que m'hi entri aigua.

He utilitzat uns motllos petits de colors de l'IKEA, així m'han sortit 4 flams, però és pot utilitzar qualsevol recipient que no sigui metàlic, fins i tot gots, al fer-los al microones no s'arriben a escalfar massa.

INGREDIENTS

  • 2 ous L
  • 100 ml. de llet
  • 90 grs de sucre
  • Una cullerada de mel espessa.
  • 150 grs de mato de llet vaca

Preparem un caramel amb 40 grs de sucre, i en posem una mica al fons de cada motlle.

Batem els ous amb 50 grs de sucre, fins aconseguir una crema pàlida i esponjosa, afegir la mel i el mató i barrejem bé, fins que no quedin grumolls.

Repartim la barreja entre els motllos preparats i els posem al plat del microones, encenem el forn al 50% de potencia durant uns 15-20 minuts, el temps depèn de la potencia del nostre microones.

El podem guardar a la nevera tapats amb paper film.

  1. Els he servit amb unes atmelles laminades torrades.
  2. He fet molt poca quantitat, si en voleu fer més, només cal multiplicar les quantitats proporcionalment, en canvi el temps de cocció no és proporcional, el millor, tant si fem més quantitat com si utilitzem motllos més grans és anar mirant amb una agulla i si cal, coure una mica més, augmentant el temps poc a poc.
  3. El més important d'aquest postre és que tant la mel com el mató siguin de bona qualitat. El mató el compro a una botiga de dietètica i productes naturals que hi ha a prop de casa i en porten de diversos tipus de llet (a mi nomès m'agrada el de vaca), i la mel la compro per Sant Ponç a les parades que es posen al carrer Hospital de Barcelona cada any, en compro per tot l'any.
  4. El flam és un postre que no porta gens de gluten.

Aquesta recepta l'he escrit en català, la veritat és que no me'n he adonat fins que ja en portava més de la meitat, i ho reconec, quina mandra, he decidit deixar-la, tot i que normalment escric el bloc en castellà, com que avui en dia existeix el Google translator no crec que ningú hagi de tenir cap problema.

He escrito esta receta en catalán, si tenéis alguna pregunta estaré encantada de contestarla.