(F)Cake de sandía

Os podéis imaginar la cara que puso mi familia cuando, tras la cena, por la verbena de San Juan, cuando ya sabían que había varias cocas para los postres, saqué este precioso pastel. Madre mía, pero como se te ocurre, aquí va a sobrar comida por un tubo, mira que hacer un pastel habiendo cocas!

Pero lo que no sabían es que este pastelazo no era tal, hehehe, hace unos días lo vi en un blog americano (lo siento, no recuerdo cual) y esa noche se me ocurrió gastar una broma a la familia, y vaya si cayeron en ella.

En realidad no es un pastel (cake) si no un fake, o sea, un falso pastel, y teníais que haber visto su cara cuando al cortar el primer trozo se percataron.

Al final entró tan bien y tan fresquito que nos lo acabamos todo.

INGREDIENTES

  • Una sandía grande
  • Nata montada
  • Unos fresones y una ramita de hierbabuena para decorar (opcional)

Cortamos las partes superior e inferior de la sandía, que quede de la medida que queramos, a continuación, cortamos en círculo todo el perímetro, que parezca eso, un pastel, no hace falta ser muy meticulosos, después los defectillos los arreglamos con la nata.

Cubrimos toda la sandía con nata montada y adornamos con trozos de la sandía desechada, los fresones y la ramita de hierbabuena, reservamos en el frigorífico hasta el momento de servir.

  1. No lo hagáis con demasiada antelación, ni la nata ni la sandía tienen mucha paciencia.
  2. No podéis decir que este fake cake llena demasiado verdad? Es casi de dieta, si lo comparamos con uno normal ;D
  3. Si vais a montar la nata vosotros mismos, procurar que tenga al menos un 35% de grasa, para que aguante bien.
  4. Aparte de una broma simpática, es un postre refrescante para estos días de verano.
  5. No tiene nada de gluten.

 

 

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Espinacas a la catalana

Las espinacas son una verdura muy versátil, se pueden comer crudas en ensalada, hervidas, fritas, al horno, solas, como guarnición, con bechamel y yo que se de cuantas maneras más, y todas buenísimas y sanas.

La preparación que os propongo hoy es de las más corrientes, al menos en mi casa, es fácil, rápida y deliciosa.

INGREDIENTES (para 2 personas)

  • 1 manojo de espinacas
  • 1 cucharada bien colmada de pasas sin hueso
  • 1 cucharada de piñones nacionales.
  • Aceite de oliva virgen

Lavamos bien las espinacas y quitamos los tallos.

Calentamos dos cucharadas de aceite en una sartén grande y honda y añadimos las espinacas y las vamos removiendo hasta que casi se han cocido y entonces añadimos las pasas y los piñones, les damos unas vueltas durante unos minutos, que queden tostaditos pero sin quemarse.

Rectificamos de sal si es necesario y ya podemos servirlas.

  1. Os dije que era fácil verdad? Este plato se puede servir como entrante o como guarnición a un filete a la plancha por ejemplo, sólo variará la cantidad.
  2. Yo no suelo poner nada de sal, al cocer las espinacas sin agua ya quedan bastante fuertes de sabor, pero hay quien prefiere hervirlas antes con un poco de agua.
  3. Si lo preferimos se pueden remojar las pasas antes de cocinarlas, para ello se puede utilizar agua, o algún licor como coñac, pero en este plato concreto prefiero usarlas en seco.
  4. Las pasas sin hueso no son tan gustosa como las otras, pero por comodidad son preferibles.
  5. Sólo tengo esta foto, con el tenedor mellado, es que se me olvidó hacer más cuando estaban en el plato y después…pues ya se sabe, ñam!
  6. Me había olvidado de un ingrediente principal! Una amiga me hizo ver que había olvidado poner el aceite, que despiste más bestia! Perdón, perdón , perdón. Ya lo he rectificado.
  7. Este plato no lleva gluten, y si me apuras ni lactosa, ni sal ni nada de nada.

 

 

Boquerones en vinagre

Uno de mis aperitivos favoritos, es fácil y además económico, ahora en verano apetece tomarlos con unas aceitunas y una cervecita.

INGREDIENTES

  • Boquerones
  • Sal
  • Vinagre
  • Aceite
  • Ajo (opcional)
  • Perejil

Limpiamos los boquerones abriéndolos por la mitad y quitando las tripas, la cabeza y la espina central.

Los lavamos bajo un chorro de agua procurando que no se rompan.

Los ponemos en una bandeja honda en capas poniendo un buen puñado de sal entre capa y capa.

Cubrimos los boquerones con el vinagre y los introducimos en el frigorífico durante 24 horas.

Pasado este tiempo se habrán vuelto de color blanco, los escurrimos y los enjuagamos ligeramente (depende de lo fuertes de vinagre que nos gusten los enjuagamos más o menos) los ponemos sobre un papel de cocina que escurran bien y los ponemos en la bandeja limpia, los espolvoreamos con ajos y perejil cortados muy pequeños, y los cubrimos bien con aceite.

Los volvemos a dejar en la nevera unas horas, cuando los vayamos a servir ponemos la cantidad que necesitemos en una fuente y lo sacamos media hora antes de la nevera para que se atempere, si no los usamos todos el resto se puede guardar varios días tapados en el frigo, cada día están más sabrosos.

  1. Si usamos vinagre blanco los boquerones quedarán más blancos, pero lo importante es que usemos un vinagre de calidad, yo prefiero que no queden tan blancos pero usar un buen vinagre, si es muy fuerte saldrán muy fuertes y al revés, he usado vinagre de jerez.
  2. Las cantidades de ajo y perejil son totalmente al gusto del cocinero (que para eso se arremanga, vaya)
  3. No es un plato calórico, pero si queréis que sea totalmente light podemos prescindir del aceite y aliñar sólo con unas gotas de vinagre, a mi me gusta, pero ha de ser vinagre nuevo o sería demasiado salado.
  4. No lleva gluten.

 

Vichyssoise

Esta vez os voy a presentar un receta de vichyssoise un poco más light de lo que suele ser, para ello he sustituido la crema de leche por leche evaporada que sólo tiene un 6% MG, el resultado es parecido y vale la pena si no queremos añadir más calorías a la dieta.

INGREDIENTES

  • 8 puerros
  • 2 patatas
  • 1 cebolla
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1/2 litro de caldo vegetal o agua (no hará falta todo)
  • Sal y pimienta
  • 150 ml de leche evaporada
  • 150 ml de leche semi desnatada
  • Virutas de jamón ibérico

Limpiar y cortar la parte blanca de los puerros, las patatas y la cebolla en trozos más bien pequeños, rehogar unos minutos en una cazuela(yo he utilizado un wok) con la mantequilla y el aceite, al cabo de unos 6-7 minutos cubrir la verdura con el caldo o el agua, tapar y dejar hervir unos 20-25 minutos a fuego muy lento, removiendo de vez en cuando.

Si es necesario podemos añadir un poco más de líquido para evitar que se queme.

Si hemos utilizado agua sazonamos.

Cuando este cocida la verdura dejamos que se atempere un poco, la trituramos muy finamente y la pasamos por el chino.

Mezclamos con la leche evaporada y con la leche semi desnatada, rectificamos de sal y pimienta y reservamos en el frigorífico.

Esta sopa se consume fría, con unas virutas de jamón ibérico como tropezones.

  1. Yo utilizo caldo de verduras de cubito y me va muy bien.
  2. La cantidad de leche, de los dos tipos, es al gusto de cada uno, esta es la proporción que nos gusta en casa.
  3. La vichyssoise es una crema que se toma muy fría, pero si queremos la podemos tomar caliente con unos picatostes, también nos gusta mucho.
  4. No lleva gluten, es apta para celíacos.

 

Tarta de espárragos y tomates

Me encantan las tartas de toda clase y hace tiempo me tropecé con una receta de Martha Steward que era una tarta de espárragos. No recuerdo la receta, me quedé con la idea y ahora os la traigo como la haría yo.

Esta tarta puede ser un entrante, con lo que daría para cuatro raciones, o un aperitivo, con lo que se podría dividir en más trozos. El sabor un punto ácido de los tomates sienta de maravilla al conjunto, si lo vais a utilizar de aperitivo procurar que en cada trozo haya por lo menos una mitad de tomate.

INGREDIENTES

  • Una lámina de masa quebrada fresca o congelada.
  • Un manojo de espárragos
  • 6-8 tomates cherry (depende de la medida)
  • 100 grs de emmental rallado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal Maldon
  • Pimienta recién molida

Precalentar el horno a 200 C

Recortar la parte dura de los espárragos procurando que todos tengan la misma medida.

Partir los tomates cherry por la mitad.

Extender la lámina de masa quebrada sobre una bandeja forrada con papel de hornear (si es congelada antes hay que dejarla descongelar), calcular la medida de la tarta utilizando un espárrago recortado como guía y enrollar los lados de la lámina sobre sí mismos hasta conseguir la forma rectangular.

Pinchar todo el centro de la tarta con un tenedor y con este mismo tenedor de lado podemos marcar los bordes de la tarta para darles una forma bonita.

Repartir el queso rallado por todo e interior de la tarta. Sobre él colocar los espárragos capiculados y los tomates de una forma que nos guste. Que queden muy apretados.

Regar con un hilo de aceite e oliva virgen extra y sazonar con sal Maldon y pimienta negra recién molida.

Introducir en el horno durante 15 minutos.

  1. Utilicé espárragos muy gruesos y utilicé un truqui para que se hicieran bien sin hornear demasiado la tarta: los puse 5 minutos en el microondas a máxima potencia así ya estaban medio hechos cuando los puse en el horno.
  2. Lleva gluten, no es apto para celíacos.

 

 

 

Verdura (judías y zanahorias)

En la verdulería he encontrado unas judías que ya probé el año pasado y que se llaman facciosas. Me llamaron la atención la primera vez que las vi por su color morado, en la forma se parecen a la perona, y una vez cocidas también en el color y el sabor aunque hay que hervirlas unos minutos más, pero son más económicas que éstas. Estas judías me las ofreció por primera vez mi frutero de confianza, y he de agradecerle el descubrimiento.

La cesta de la compra está subiendo a toda máquina, pero especialmente la de la fruta y la verdura, si cuando pagábamos en pesetas me llegan a decir lo que me cuesta hoy un kilo de tomates, o de mandarinas, por ejemplo, no me lo hubiera creído. Han proliferado por toda la ciudad una serie de tiendas de fruta que la venden más económica, pero la verdad es que la calidad no tiene nada que ver, mi tienda de toda la vida también trae género más económico, pero claro, de otra calidad.

Creo que es muy importante hacer compra de proximidad, es decir, compro fruta y verdura de temporada, producida lo más cerca posible, no sólo es más económica, sino mucho más sabrosa. No veo la necesidad de comer fresas en Navidad, ni frutos exóticos a menudo, como si fuera fruta de la que tenemos aquí, que por cierto ya que tenemos la suerte de vivir en una tierra donde disfrutamos de una variedad estupenda de vegetales, podemos encontrar cada temporada las frutas y verduras más frescas y no tenemos ni que pagar por algo que viene de la otra punta del mundo, ni comer género que han recolectado verde y madura en cámaras frigoríficas y no sabe a nada, aparte de costar más caro, por supuesto.

De este modo, escogiendo muy bien que frutas y verduras consumimos cada día compagino la calidad con la economía, esta claro que no me puedo permitir muchos lujos, pero si me informo bien de lo que tenemos cada temporada como mejor y más ecológico. Mi frutero me dice que es lo que más conviene a mi cesta cada día, además conoce mis gustos, por eso creo que hemos de proteger especialmente las tiendas de nuestro barrio, entre otras razones que no cuento hoy, que ya he hecho un mitín de aúpa.

Ahora os dejo con la recetilla, que ya era hora de poner un post hipocalórico.

INGREDIENTES

  • 1/2 kg de judías facciosas
  • 1 manojo de zanahorias
  • Sal

Ponemos a hervir una olla con agua y sal (más bien poca).

Lavamos bien las judías y las zanahorias, las zanahorias si son bastante tiernas la podemos fregar un poco bajo el chorro de agua con un cepillo y no hará falta pelarlas.

Cortamos las puntas de las judías y las cortamos a lo largo y a trozos de dos dedos de largo más o menos.

Cortamos la zanahorias a rodajas.

Introducimos las verduras en la olla cuando el agua esté hirviendo, tapamos y las dejamos unos 15-20 minutos, probamos si están hechas, escurrimos y ya podemos servir con un hilo de aceite de oliva virgen.

  1. Se puede hacer en la olla rápida, entonces sólo han de hervir 5 minutos.
  2. La cantidad de agua salada que pongo es muy poca, la justa para que cubra las verduras, además podemos aprovechar para hervir unos huevos en la misma olla, que casan muy bien con el plato.
  3. El agua de hervir las verduras se puede utilizar como un caldo para otros guisos.
  4. No me gusta dejarlo hervir demasiado, así queda al dente, aunque esto va a gustos.
  5. Si no lo comemos todo en el día, se puede saltear en una paella con un poco de aceite y un ajo laminado. No suelo poner patata porque muchas veces me lo llevo en el tupper, y no me gusta como se recalienta la patata.
  6. No lleva gluten, pero si un montón de vitaminas.