Lemon pie Tarta merengada de limón

No tengo excusa, llevo medio año sin publicar una receta y aunque podría decir que he estado muy ocupada y todo eso, no puedo hacer otra cosa que pedir perdón por este abandono.

No es que no haya preparado nuevas recetas, aunque cada vez cuesta más, ya que repito las que más me gustan y esto hace que el repertorio se reduzca. Además está el “detallito” de mi perímetro que cada vez es mayor, y el día que al darme la vuelta eche a mi marido de la cama ya será tarde, jejeje. He bajado el ritmo de exquisiteces pero aún así…

Lo que pasa es que estoy muy despistada, me acuerdo de las fotos cuando el plato ya está vacío. A pesar de todo tengo unas cuantas en la recámara, tengo que encontrar el momento de escribir las entradas y voy a intentar mantener un ritmo de al menos un par de recetas al mes. La verdad es que os he echado mucho de menos.

Vamos a por la receta que os traigo hoy, es una tarta que me encanta, fresca, ácida y nada pesada. La he hecho varias veces para probar las distintas cremas de limón, cada una con su grado de acidez, y por fin me quedo con esta, ni muy ácida, ni muy dulce, yo creo que tiene el equilibrio perfecto, y la receta la he sacado del blog Webos fritos, una receta estupenda.

INGREDIENTES

Masa quebrada (no pongo la receta, yo he usado la del Lidl, que no está mal)

Crema de limón

  • 350 ml. de agua
  • 150ml. de zumo de limón
  • La piel de un limón rallada
  • 100 grs de azúcar
  • 3 yemas de huevo
  • 50 grs de maicena

Merengue

  • 4 claras de huevo
  • 200 grs. de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 4 gotas de zumo de limón

Antes que nada encendemos el horno a 200 grados, enmantequillamos y enharinamos (o echamos mano del spray) un molde redondo, rizado y desmontable y lo forramos con la masa quebrada. La pinchamos bien con un tenedor, la cubrimos con papel de cocina y le ponemos peso ( yo uso garbanzos, los tengo guardados y ya los he reutilizado varias veces). La horneamos 20-30 minutos, hasta que esté cocida.

Preparamos la crema de limón, para ello mezclamos todos los ingredientes en un cazo que pondremos a fuego medio batiendo con las varillas hasta que espese, mas o menos un par de minutos desde que hierve.

La ponemos sobre la masa horneada y la dejamos reposar.

Mientras tanto preparamos un merengue suizo.

Ponemos las claras y el resto de ingredientes en un cuenco sobre un cazo al baño maria, removemos con las varillas unos 5 minutos, hasta que el azúcar se haya disuelto, vigilando que no se cuaje.

Retiramos del baño maria y montamos las claras con la máquina, hasta que el merengue esté firme y brillante.

Calentamos el gratinador del horno.

La crema de limón habrá cogido consistencia, si no es así esperamos un poco más, para que al poner el merengue encima no se hunda.

Ponemos el merengue por encima, para ello podemos usar una manga, pero a mi me gusta hacer una gran montaña de merengue, muy gruesa, y lo pongo a cucharadas.

Gratinamos unos segundos el merengue, vigilando que no se queme, porque amargaría. Yo lo pongo y no lo pierdo de vista, en pocos segundos empieza a coger color, pues ya, es el momento de sacarlo, en ocasiones así, mas vale quedarse corto que pasarse.

 
  1. En esta ocasión no esperé lo suficiente a que la crema de limón estuviera bien cuajada, y ya veis el resultado, se hundió un poco al poner el merengue.
  2. A mi me encanta encontrarme una gran capa de merengue, pero si lo preferís, podéis poner el merengue en una manga y cubrir la tarta con moñitos, en ese caso no pesará tanto y no habrá peligro de que se hunda la crema de limón.
  3. Como es una tarta que hago a menudo, y sobre todo ahora que hay tantísimos limones, ya pondré fotos nuevas con la crema como dios manda.
  4. Es una tarta que no tiene espera, es mejor comerla enseguida, sino la masa se humedece y pierde un poco. Además suele soltar un poco de liquido y hay que vigilar un poco si la servimos sobre papel (obleas) que no tarde mucho porque se mojarà bastante. Si tenemos un plato de servir bonito, es preferible no poner nada más. Aún así, si nos queda para el día siguiente, la masa no estará crujiente, pero el resto estará riquísimo igual.
  5. Se puede preparar con una base sin gluten y así la pueden tomar celíacos. He incluido esta receta en la categoría si gluten, porque el tipo de masa que utilicemos es secundario, la parte principal es la crema de limón y el merengue, y no llevan gluten. Se puede hacer una base de galletas sin gluten trituradas y mezcladas con mantequilla, p.e. y no hará falta hornear la base y estará muy buena .

 

 

 

 

Salmorejo

Hace unos años fuimos con unos amigos a Córdoba, durante la fiesta de Los Patios de Córdoba, que por cierto es Patrimonio cultural Inmaterial de la Humanidad, y no me extraña porque son una maravilla.

Pues aparte de regalarnos la vista con esos preciosos patios también pudimos disfrutar de la gastronomía cordobesa y descubrimos dos referentes que, aunque parezca mentira, nunca había probado antes: el rabo de toro y el salmorejo.

El primero lo encontré delicioso y aunque no tengo ninguna previsión de prepararlo si que pienso volver a disfrutarlo algún día, cuando volvamos. El segundo si que me encantó, y en cuanto volvimos probé la receta y desde entonces cada verano aparece en nuestra mesa.

No es precisamente una receta light, pero tampoco hay que flagelarse tanto y de vez en cuando apetece una cenita fresca.

INGREDIENTES

  • 100 grs de miga de pan, si puede ser de pan de màquina
  • 1 kg de tomate pera
  • 1 diente de ajo (pequeño)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Medio vaso de vino de aceite de oliva virgen extra

Para la guarnición

  • Dos huevos duros
  • Virutas de jamón ibérico

Trocear la miga y ponerla en un bol. Triturar bien los tomates troceados, pasarlos por el chino, echar el puré resultante sobre el pan, dejandolo unos diez minutos para que se empape bien, añadir la sal, el diente de ajo pelado y el aceite y triturar todo junto hasta que tengamos una crema fina.

Lo dejamos enfriar en el frigorífico al menos tres horas.

Cortamos los huevos duros en trocitos pequeños, y junto a las virutas de jamón las utilizamos como guarnición

  1. Aunque nos pueda recordar a un gazpacho, no tiene nada que ver, es un primer plato consistente y llena bastante.
  2. Como siempre os digo, cuidar bien los detalles, y la guarnición de jamón es importante que sea buena
  3. Lleva gluten, aunque se puede adaptar sin problemas si usamos pan sin gluten.

 

 

 

(F)Cake de sandía

Os podéis imaginar la cara que puso mi familia cuando, tras la cena, por la verbena de San Juan, cuando ya sabían que había varias cocas para los postres, saqué este precioso pastel. Madre mía, pero como se te ocurre, aquí va a sobrar comida por un tubo, mira que hacer un pastel habiendo cocas!

Pero lo que no sabían es que este pastelazo no era tal, hehehe, hace unos días lo vi en un blog americano (lo siento, no recuerdo cual) y esa noche se me ocurrió gastar una broma a la familia, y vaya si cayeron en ella.

En realidad no es un pastel (cake) si no un fake, o sea, un falso pastel, y teníais que haber visto su cara cuando al cortar el primer trozo se percataron.

Al final entró tan bien y tan fresquito que nos lo acabamos todo.

INGREDIENTES

  • Una sandía grande
  • Nata montada
  • Unos fresones y una ramita de hierbabuena para decorar (opcional)

Cortamos las partes superior e inferior de la sandía, que quede de la medida que queramos, a continuación, cortamos en círculo todo el perímetro, que parezca eso, un pastel, no hace falta ser muy meticulosos, después los defectillos los arreglamos con la nata.

Cubrimos toda la sandía con nata montada y adornamos con trozos de la sandía desechada, los fresones y la ramita de hierbabuena, reservamos en el frigorífico hasta el momento de servir.

  1. No lo hagáis con demasiada antelación, ni la nata ni la sandía tienen mucha paciencia.
  2. No podéis decir que este fake cake llena demasiado verdad? Es casi de dieta, si lo comparamos con uno normal ;D
  3. Si vais a montar la nata vosotros mismos, procurar que tenga al menos un 35% de grasa, para que aguante bien.
  4. Aparte de una broma simpática, es un postre refrescante para estos días de verano.
  5. No tiene nada de gluten.

 

 

Polo de fresa y plátano

Hace tanto tiempo que no participo en un reto, que cuando vi el que proponía Memories d'una Cuinera decidí que ya tocaba, además un polo es lo que más apetece en esta época y es tan fácil de hacer que no tenía excusa.

A mi los que más me gustan de toda la vida son los sorbetes de frutas, podriamos hacerlo de cualquier fruta, pero la combinación de fresa y plátano se me hace irresistible.

INGREDIENTES

  • 2 plátanos grandes (o tres pequeños) maduros
  • 300 gramos de fresones maduros
  • 1 cucharada de azúcar
  • Un chorrito de zumo de limón
  • 2 cucharadas de azúcar invertido (opcional)

Primero pelamos los plátanos, los cortamos en rodajas y los ponemos en un bote hermético en el congelador un par o tres de horas (por lo menos). Lavamos y troceamos los fresones, los cortamos a trozos y los dejamos macerar en la nevera con una cucharada de azúcar y un chorrito de zumo de limón.

Preparamos unos recipientes (vasitos) donde congelar los polos.

Cuando el plátano ya está congelado, reservamos 4 rodajas y el resto lo ponemos en la picadora junto a los fresones y los picamos juntos hasta que estén cremosos, añadimos el azúcar invertido y los volvemos a mezclar, repartimos la mezcla en los vasitos, clavamos un palo de polo en cada una de las rodajas reservadas y los clavamos sobre cada vasito, los ponemos en el congelador y en un par de horas ya estarán listos para desmoldar y disfrutar.

  1. Si no tenéis unos recipientes especiales para polos, podéis hacer como yo, utilizar unos vasitos desechables de café, y unas pajitas de sorber cortadas por la mitad como palo, aunque no son demasiado cómodas, les falta rigidez, y aunque al atravesar el plátano ya quedan selladas y no puede escurrirse el helado por el interior, no siempre utilizamos plátano, o sea que me voy a agenciar otros palitos más prácticos.
  2. Siempre suelo tener azúcar invertido en la nevera, lo preparo según la receta que os dejo enlazada, de las Recetas de tía Alia, es muy fácil de preparar y tiene muchos usos, aunque para los helados es casi imprescindible.
  3. Las cantidades son aproximadas, el gusto de cada uno es el que manda, sobretodo la cantidad de azúcar que dependerá del dulzor de la fruta, lo mejor es probar la mezcla antes de echar nada de azúcar y ajustar este al dulzor que queramos. De echo, podemos incluso prescindir totalmente de él, si la fruta es suficientemente madura y dulce.
  4. Congelo el plátano antes de preparar el polo, eso lo hago porque así tiene la consistencia que busco, y además, si no queréis preparar un polo y preferís un helado, sólo tenéis que tener los plátanos en el congelador y la mezcla ya estará tan fría que lo podréis servir directamente, sin necesidad de volver a congelar, eso permite improvisar de vez en cuando.
  5. Me gusta poner la rodaja de plátano por varias razones, la primera es estética, el polo es del color de los fresones y así podemos ver que también lleva plátano, otra razón es para evitar estos incómodos churretones resbalando por el palo si no comemos los polos demasiado deprisa.
  6. Esta receta no lleva ni gluten, ni lactosa.

 

 

 

 

Coca de llardons(chicharrones)

Hace tantísimo tiempo que no publico ninguna receta que tendréis que perdonarme, he estado muy ocupada últimamente, pero espero llegar a tiempo con esta receta de una coca para la noche del lunes, la Revetlla se Sant Joan. Ya publique el año pasado la receta de la coca de frutas confitadas y este año quiero poner otro clásico: la coca de llardons.

He decidido poner una receta con la masa de hojaldre preparada porque da un resultado estupendo y es rapidísima y fácil de preparar.

Como siempre, la calidad de los ingredientes es muy importante, pero en este caso es primordial, si los llardons son buenos y los piñones son nacionales (ya se que son muy caros, pero merece la pena) obtendremos una coca estupenda, sabrosa y deliciosa. Si por el contrario, los llardons son secos o un poco rancios incluso, o los piñones no son de la mejor calidad, obtendremos una coca mediocre. En este caso la calidad de los ingredientes lo es todo.

La receta la he sacado de un blog estupendo La Cuina de sempre, explica como hacer la coca paso a paso, con muchas fotografías.

INGREDIENTES

  • 1 hoja de hojaldre fresco cuadrada
  • 150 grs de llardons (chicharrones)
  • 80 grs de azúcar aprox.
  • 80 grs de piñones aprox.
  • 1 huevo batido para pintar la masa

Cogemos los llardons y los trituramos bastante finos, sin pasarnos, que no quede una pasta. Los reservamos.

Precalentamos el horno a 200 grados

Sobre una superficie enharinada aplanamos la hoja de hojaldre con el rodillo en un sólo sentido, o sea, era un cuadrado y le damos forma de rectángulo, más o menos el doble de largo que de ancho.

Distribuimos dos terceras partes de los llardons sobre la mitad de la masa, la plegamos poniendo la mitad sin nada por encima y le damos una pasada suave con el rodillo ahora ponemos el resto de los llardons sobre la mitad del cuadrado resultante y volvemos a plegar la masa.

Ahora si que pasamos el rodillo varias veces hasta que volvemos a tener un rectángulo, la masa se habrá fusionado con los llardons. Plegamos el rectángulo por la mitad y de nuevo por la mitad, volvemos a pasar el rodillo, esta vez en dirección contraria, volvemos a hacer un rectángulo pero en la otra dirección, de nuevo plegamos y volvemos a pasar el rodillo en dirección contraria, esta vez procuramos que nos quede la forma que queremos que nos quede la coca definitivamente. Si es necesario, recortamos el sobrante con un cuchillo.

Parece complicado, pero no lo es, el truco es que cada vez que aplanamos la masa nos quede de un grosor bastante fino.

Ahora ponemos la coca sobre un papel de hornear y la pintamos con huevo batido, la cubrimos con piñones y la espolvoreamos abundantemente con el azúcar.

La introducimos en el horno, en la parte media-baja y bajamos la temperatura a 180 grados.

En 15-20 minutos estará hecha, ha de quedar tostadita, no esperéis que se caramelice todo el azúcar o se os pueden quemar los piñones.

  1. Si queréis ahorrar un poco, ahora que sufrimos esta masacre de nuestros derechos y de poder adquisitivo (ainsss, que me pongo mala) podemos sustituir una parte de los piñones por almendras fileteadas, no cortadas a laminas, sino en palitos, con la forma de los piñones, pero sin abusar, que los piñones le dan un toque insustituible.
  2. La cantidad de piñones y de azúcar es aproximada, depende de la medida que le deis a la coca, pero ha de ser abundante.
  3. Tuve un momento de inspiración y pensé en añadirle unos trozos de sobrasada por encima, brutal! Que me ha quedado muy bien, los sabores combinan estupendamente, claro que yo soy de las que mojaba los bocadillos de sobrasada en la leche del desayuno o sea que mi paladar no cuenta. No sale en las fotos porque lo hice con una coca pequeña que me salió de los recortes y me la zampé en un periquete, que pasa? Los científicos siempre experimentan en sí mismos,no?
  4. Esta coca no me volvía loca hasta que he probado esta receta, ahora me encanta! Aunque mi preferida sigue siendo la coca de fruta confitada
  5. Lleva gluten.

Aquí tenéis unas fotos de algunas de las cocas que he hecho este año.

 

 

Tarta tres pisos de zanahoria, nueces, coco y piña, con frosting de queso

A que nunca habíais visto una tarta con el nombre taaaan largo? Pues ésta se lo merece. No me he podido decidir a dejar ningún ingrediente fuera del nombre, y es que gracias a todos ellos se consigue dar a esta tarta un sabor y una esponjosidad que la hacen deliciosa.

Esta tarta la he hecho siguiendo la receta de Bea, de El rincón de Bea, el nombre original de la receta es Sky high carrot cake with cream cheese frosting. Si, también se las trae el nombre, pero he ganado! El mío es más largo.

Quería preparar algo muy especial para mi amiga, celebramos el cumpleaños con sólo 3 días de diferencia, y esta ocasión era especial, no se cumple medio siglo más que una vez en la vida y había que celebrarlo por todo lo alto, de ahí los tres pisos.

Sé que ella no es demasiado de dulces y además le encanta la verdura, casi cada día, cuando comemos, aparecen un par de zanahorias crudas de su fiambrera, y por eso desde el principio, pensé en hacer un pastel de zanahoria, hacia un montón de años que no había preparado ninguno, de hecho ni me acordaba, por eso me sumergí en el mar de blogs para buscar una receta digna del acontecimiento.

Esta tarta lleva zanahoria, por supuesto, pero también lleva coco, piña y nueces, y he utilizado para hacerla las nueces que ella me trae cada año del pirineo. Riquísimas y ecológicas!

He tardado varios días en prepararla porque me ha pillado en una temporada de mucho trabajo y sólo disponía de un rato cada noche cuando llegaba a casa. El primer día preparé los ingredientes, los tapé con papel film y los refrigeré, el segundo preparé las tartas y las horneé, al día siguiente por la mañana las congelé, tres días antes del día C preparé el frosting de queso y me lo llevé al trabajo para probarlo, el diagnóstico de mi amiga coincidió con el mío, lo encontramos demasiado dulce, así que el día antes del día C lo rectifiqué y quedó a nuestro gusto. Esa noche saqué las bases del congelador y las dejé descongelar lentamente en el frigorífico, sin quitar el papel film, y el día C, por fin lo llevé todo al trabajo y monté la súper tarta. No soplamos las velas porque lo celebramos antes de la fecha…pero nos la comimos entera!!!

INGREDIENTES para las tartas.

  • 450 grs de harina
  • 3 cucharaditas de levadura química
  • 3 cucharaditas de bicarbonato sódico
  • 3 cucharaditas de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 400 grs de zanahoria rallada
  • 150 grs de nueces peladas, troceadas y tamizadas para que no haya nada de polvo.
  • 100 grs de coco rallado
  • 150 grs de piña deshidratada troceada pequeña
  • 350 grs de azúcar moreno
  • 300 ml de aceite de oliva suave
  • 6 huevos

Precalentar el horno a 170º.

Preparar tres moldes de 23 cm engrasándolos y poniendo en el fondo de cada uno una base recortada de papel de hornear.

Batir los huevos y el azúcar hasta que espumen sólo un poco, añadir el aceite y batir justo hasta que se integre.

Tamizar juntas la harina con la levadura, el bicarbonato, la sal y la canela. Añadir a la mezcla anterior sin mezclar demasiado.

Añadir la zanahoria rallada y mezclar .

Mezclar en un bol el coco, la piña y las nueces y añadirlo a la mezcla anterior con una espátula, para que se repartan bien.

Repartir la masa entre los tres moldes preparados.

Hornear 40-45 minutos o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.

Dejar enfriar los moldes 15 minutos y desmoldar. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Cuando estén totalmente fríos, envolver con papel film y refrigerar o congelar.

 

INGREDIENTES para el frosting de queso y la decoración.

Todos los ingredientes a temperatura ambiente

  • 750 grs de queso de untar (por ejemplo Philadelphia)
  • 220 grs de mantequilla
  • 400 grs de azúcar glass
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • Una zanahoria para sacar unas tiras.
  • Unas cuantas nueces para adornar

Batir la mantequilla con la pala un par de minutos, añadir el queso y el extracto de vainilla y batir hasta conseguir una maezcla homogénea.

Añadir el azúcar a cucharadas sin dejar de batir a velocidad baja, subir la velocidad durante un minuto al final para incorporar aire a la mezcla

Montamos la tarta poniendo una base de tarta debajo, encima ponemos la tercera parte del frosting, otra base y otra tercera parte y por fin la tercera base con el resto del frosting encima de todo. Lo podemos dejar tal cuál o alisarlo y adornarlo con unas tiras de zanahoria y unas nueces como hice yo.


  1. También podemos cubrir todos los lados con frosting y quedará muy bien, el montaje és muy personal y se puede hacer más rústica o sofisticada según los gustos y la ocasión, a mi me parecía que para ésta era mejor un poco rústica.
  2. He hecho la receta retocando las cantidades porque mis moldes son un poco más grandes que los de Bea, he usado menos azúcar y lo he cambiado por azúcar moreno, me ha gustado asi.
  3. También he cambiado las proporciones del frosting, al principio lo probé tal cual lo hizo Bea, pero lo encontramos muy dulce y decidí rebajar el azúcar casi a la mitad y me gustó más.
  4. La parte más entretenida para mí, fué rallar las zanahorias, cortar los trozos de piña en trozos más pequeños y cascar, trocear y tamizar las nueces, por eso lo hice todo el día antes y lo reservé todo en bols tapados (la zanahoria en el frigo, claro ) hasta el día siguiente.
  5. Que gran idea congelar las bases, esto me permitió planificar el tiempo muy cómodamente, y quedaron perfectas. Lo voy a hacer más veces.
  6. No hice casi fotos, además las hicimos en el comedor del trabajo con el móvil, o sea que no eran las mejores condiciones, aún así he puesto las que tenía y tampoco están tan mal.
  7. Lleva gluten, no és apta para celíacos.

Aquí podéis ver una de las dos bandejas de servir con su pala de cerámica que me regaló mi amiga, a que és chula?

 

Panettone and butter pudding

Whole Kitchen en su propuesta dulce para el mes de febrero nos invita a preparar un clásico de la cocina británica : Pudín de pan y mantequilla (bread and butter pudding)

Cuando vi la propuesta pensé que era una estupenda receta de aprovechamiento, y aunque siempre guardo el pan sobrante para otras recetas, se me ocurrió que podía usar uno de los panettones que hice esta Navidad y que había descongelado hace unos días. Tenía planeado desayunar varios días a su costa, pero he decidido preparar el pudín que nos propone The Whole Kitchen.

INGREDIENTES

  • 400 grs de panettone cortado en rebanadas
  • 50 grs de mantequilla ( o la cantidad necesaria)
  • 1/2 l de leche semi descremada
  • 200 ml de crema de leche
  • 1 cucharada de pasas (yo las tengo remojadas en ron)
  • 1 rama de canela
  • La piel de 1 limón
  • La piel de 1 naranja
  • 6 yemas de huevo
  • 2 huevos enteros

Untamos las rebanadas de panettone con la mantequilla.Engrasamos un molde rectangular y ponemos las rebanadas en varias capas, ocupando toda la superficie del molde.

Calentamos la leche y la crema con la rama de canela y las pieles de los cítricos llevamos a ebullición y retiramos del fuego.

Batimos las yemas y los huevos, añadimos la leche templada, vertemos la mezcla sobre las rebanadas de panettone.

Dejamos que se empapen bien durante 15-25 minutos. Precalentamos el horno a 180 grados.

Horneamos al baño María durante unos 30-40 minutos, si vemos que se tuesta demasiado lo podemos tapar con una hoja de papel de aluminio.

  1. Bueno, a mi no me vuelve loca precisamente, total es un flan con pan y mantequilla, y a mi el flan ni fu ni fa, en este caso, con el panettone no ha sido una mala idea, conserva todo el sabor del panettone que me encanta, pero después de hacer la prueba, los restos de panettone que me queden el próximo año los mojaré en el café con leche del desayuno, se aprovecha igual, me gusta más y no es tan calórico.
  2. Como podéis ver, no he añadido nada de azúcar a la mezcla, el panettone ya es de por si bastante dulce.
  3. Desde luego es una receta de aprovechamiento que hay que tener en cuenta.
  4. Y, si, lleva gluten, lactosa, huevos y todas las calorías del mundo mundial.