Tarta tres pisos de zanahoria, nueces, coco y piña, con frosting de queso

A que nunca habíais visto una tarta con el nombre taaaan largo? Pues ésta se lo merece. No me he podido decidir a dejar ningún ingrediente fuera del nombre, y es que gracias a todos ellos se consigue dar a esta tarta un sabor y una esponjosidad que la hacen deliciosa.

Esta tarta la he hecho siguiendo la receta de Bea, de El rincón de Bea, el nombre original de la receta es Sky high carrot cake with cream cheese frosting. Si, también se las trae el nombre, pero he ganado! El mío es más largo.

Quería preparar algo muy especial para mi amiga, celebramos el cumpleaños con sólo 3 días de diferencia, y esta ocasión era especial, no se cumple medio siglo más que una vez en la vida y había que celebrarlo por todo lo alto, de ahí los tres pisos.

Como sé que ella no es demasiado de dulces y además le encanta la verdura, casi cada día, cuando comemos, aparecen un par de zanahorias crudas de su fiambrera, y por eso desde el principio, pensé en hacer un pastel de zanahoria, hacia un montón de años que no había preparado ninguno, de hecho ni me acordaba, por eso me sumergí en el mar de blogs para buscar una receta digna del acontecimiento.

Esta tarta lleva zanahoria, por supuesto, pero también lleva coco, piña y nueces, y he utilizado para hacerla las nueces que ella me trae cada año del pirineo. Riquísimas y ecológicas!

He tardado varios días en prepararla porque me ha pillado en una temporada de mucho trabajo y sólo disponía de un rato cada noche cuando llegaba a casa. El primer día preparé los ingredientes, los tapé con papel film y los refrigeré, el segundo preparé las tartas y las horneé, al día siguiente por la mañana las congelé, tres días antes del día C preparé el frosting de queso y me lo llevé al trabajo para probarlo, el diagnóstico de mi amiga coincidió con el mío, lo encontramos demasiado dulce, así que el día antes del día C lo rectifiqué y quedó a nuestro gusto. Esa noche saqué las bases del congelador y las dejé descongelar lentamente en el frigorífico, sin quitar el papel film, y el día C, por fin lo llevé todo al trabajo y monté la súper tarta. No soplamos las velas porque lo celebramos antes de la fecha…pero nos la comimos entera!!!

INGREDIENTES para las tartas.

  • 450 grs de harina
  • 3 cucharaditas de levadura química
  • 3 cucharaditas de bicarbonato sódico
  • 3 cucharaditas de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 400 grs de zanahoria rallada
  • 150 grs de nueces peladas, troceadas y tamizadas para que no haya nada de polvo.
  • 100 grs de coco rallado
  • 150 grs de piña deshidratada troceada pequeña
  • 350 grs de azúcar moreno
  • 300 ml de aceite de oliva suave
  • 6 huevos

Precalentar el horno a 170º.

Preparar tres moldes de 23 cm engrasándolos y poniendo en el fondo de cada uno una base recortada de papel de hornear.

Batir los huevos y el azúcar hasta que espumen sólo un poco, añadir el aceite y batir justo hasta que se integre.

Tamizar juntas la harina con la levadura, el bicarbonato, la sal y la canela. Añadirla a la mezcla anterior sin mezclar demasiado.

Añadir la zanahoria rallada y mezclar .

Mezclar en un bol el coco, la piña y las nueces y añadirlo a la mezcla anterior con una espátula, para que se repartan bien.

Repartir la masa entre los tres moldes preparados.

Hornear 40-45 minutos o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.

Dejar enfriar los moldes 15 minutos y desmoldar. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Cuando estén totalmente fríos, envolver con papel film y refrigerar o congelar.

 

INGREDIENTES para el frosting de queso y la decoración.

Todos los ingredientes a temperatura ambiente

  • 750 grs de queso de untar (por ejemplo Philadelphia)
  • 220 grs de mantequilla
  • 400 grs de azúcar glass
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • Una zanahoria para sacar unas tiras.
  • Unas cuantas nueces para adornar

Batir la mantequilla con la pala un par de minutos, añadir el queso y el extracto de vainilla y batir hasta conseguir una maezcla homogénea.

Añadir el azúcar a cucharadas sin dejar de batir a velocidad baja, subir la velocidad durante un minuto al final para incorporar aire a la mezcla

Montamos la tarta poniendo una base de tarta debajo, encima ponemos la tercera parte del frosting, otra base y otra tercera parte y por fin la tercera base con el resto del frosting encima de todo. Lo podemos dejar tal cuál o alisarlo y adornarlo con unas tiras de zanahoria y unas nueces como hice yo.


  1. También podemos cubrir todos los lados con frosting y quedará muy bien, el montaje és muy personal y se puede hacer más rústica o sofisticada según los gustos y la ocasión, a mi me parecía que para ésta era mejor un poco rústica.
  2. He hecho la receta retocando las cantidades porque mis moldes son un poco más grande que los de Bea, he usado menors azúcar y lo he cambiado por azúcar moreno, me ha gustado asi.
  3. También he cambiado las proporciones del frosting, al principio lo probé tal cual lo hizo Bea, pero lo encontramos muy dulce y decidí rebajar el azúcar casi a la mitad y me gustó más.
  4. La parte más entretenida para mí, fué rallar las zanahorias, cortar los trozos de piña en trozos más pequeños y cascar, trocear y tamizar las nueces, por eso lo hice todo el día antes y lo reservé todo en bols tapados (la zanahoria en el frigo, claro ) hasta el día siguiente.
  5. Que gran idea congelar las bases, esto me permitió planificar el tiempo muy cómodamente, y quedaron perfectas. Lo voy a hacer más veces.
  6. No hice casi fotos, además las hicimos en el comedor del trabajo con el móvil, o sea que no eran las mejores condiciones, aún así he puesto las que tenía y tampoco están tan mal.
  7. Lleva gluten, no és apta para celíacos.

Aquí podéis ver una de las dos bandejas de servir con su pala de cerámica que me regaló mi amiga, a que és chula?

 

Panettone and butter pudding

Whole Kitchen en su propuesta dulce para el mes de febrero nos invita a preparar un clásico de la cocina británica : Pudín de pan y mantequilla (bread and butter pudding)

Cuando vi la propuesta pensé que era una estupenda receta de aprovechamiento, y aunque siempre guardo el pan sobrante para otras recetas, se me ocurrió que podía usar uno de los panettones que hice esta Navidad y que había descongelado hace unos días. Tenía planeado desayunar varios días a su costa, pero he decidido preparar el pudín que nos propone The Whole Kitchen.

INGREDIENTES

  • 400 grs de panettone cortado en rebanadas
  • 50 grs de mantequilla ( o la cantidad necesaria)
  • 1/2 l de leche semi descremada
  • 200 ml de crema de leche
  • 1 cucharada de pasas (yo las tengo remojadas en ron)
  • 1 rama de canela
  • La piel de 1 limón
  • La piel de 1 naranja
  • 6 yemas de huevo
  • 2 huevos enteros

Untamos las rebanadas de panettone con la mantequilla.Engrasamos un molde rectangular y ponemos las rebanadas en varias capas, ocupando toda la superficie del molde.

Calentamos la leche y la crema con la rama de canela y las pieles de los cítricos llevamos a ebullición y retiramos del fuego.

Batimos las yemas y los huevos, añadimos la leche templada, vertemos la mezcla sobre las rebanadas de panettone.

Dejamos que se empapen bien durante 15-25 minutos. Precalentamos el horno a 180 grados.

Horneamos al baño María durante unos 30-40 minutos, si vemos que se tuesta demasiado lo podemos tapar con una hoja de papel de aluminio.

  1. Bueno, a mi no me vuelve loca precisamente, total es un flan con pan y mantequilla, y a mi el flan ni fu ni fa, en este caso, con el panettone no ha sido una mala idea, conserva todo el sabor del panettone que me encanta, pero después de hacer la prueba, los restos de panettone que me queden el próximo año los mojaré en el café con leche del desayuno, se aprovecha igual, me gusta más y no es tan calórico.
  2. Como podéis ver, no he añadido nada de azúcar a la mezcla, el panettone ya es de por si bastante dulce.
  3. Desde luego es una receta de aprovechamiento que hay que tener en cuenta.
  4. Y, si, lleva gluten, lactosa, huevos y todas las calorías del mundo mundial.

 

 

 

 

Tarta rústica de calçots

 

Últimamente no he publicado demasiadas recetas, pero ésto no quiere decir que no haya estado cocinando, de hecho no he parado, pero me cuesta encontrar el tiempo para redactar las recetas y editar las fotos y tengo un montón en la recámara, voy a ver si me pongo las pilas, que después pasan los días y se van quedando las recetas olvidadas.

Ahora es época de calçotades en Catalunya, sobretodo en Valls (Tarragona), es muy normal reunirse amigos o familia para estas comidas donde el plato principal son los calçots a la brasa acompañados de salsa romesco y carnes a la parrilla con allioli.

Los calçots son un tipo de cebolletas tiernas, la forma típica de prepararlos son hacerlos a la parrilla sobre brasas de leña, bien tostados y servirlos sobre una teja. Para comerlos nos ponemos baberos gigantes y hay un modo muy preciso de hacerlo: con una mano cogemos el calçot por una punta y con la otra cogemos el exterior de éste, con un gesto se pelan (quitamos las capas exteriores de una sola vez), se mojan en salsa y levantando mucho la cabeza se introducen en la boca y de un bocado nos comemos toda la parte blanca. De ahí el uso de baberos.

Personalmente me encantan, además, el hecho de reunirse con amigos o familia y vernos todos con babero, haciendo gestos mientras acabamos bastante manchados de salsa y nos ponemos las botas, hace que las risas y los comentarios jocosos sean frecuentes y es muy divertido.

A veces no podemos preparar los calçots en las brasas y tenemos que asarlos en el horno, como en esta ocasión. Aquí os presento una forma distinta de tomar estos deliciosos calçots, esta receta se me ocurrió porque me encantan las quiches y las cocas de verduras, la he experimentado y me ha dado un buen resultado.

INGREDIENTES

  • 1/2 manojo se calçots (una docena+/-)
  • 1 pimiento rojo
  • 1 berenjena
  • 1 lámina de masa quebrada
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • 1 cucharada de queso parmesano

Precalentamos el horno a 250 grados, calor arriba y abajo.

Cortamos las puntas y la parte verde de los calçots, los lavamos bajo el grifo para quitarles la tierra ( no hay por que ser muy escrupulosos, la parte exterior se desecha y si los asáramos en las brasas no haríamos nada de eso).

Forramos una bandeja con papel de aluminio y colocamos encima una rejilla, sobre ella los calçots, los asamos durante 30-40 minutos, dándoles una vez la vuelta.

Al acabar los envolvemos en papel de periódico y los reservamos, después envolvemos el pimiento y la berenjena en papel de aluminio individualmente y los asamos durante 40 minutos. Los dejamos reposar.

Cuando estén templados quitamos las capas exteriores de los calçots y pelamos el pimiento y la berenjena.

Volvemos a calentar el horno, ahora a 200 grados.

Extendemos la hoja de masa quebrada sobre un papel de hornear, la pinchamos un poco con un tenedor y ponemos en el fondo una capa de berenjena, la sazonamos y aliñamos con un hilo de aceite, después una capa de pimiento en tiras, sazonamos y aceitamos , y por fin los calçots, sólo la parte blanca, ponemos un hilo de aceite (sin sal) y espolvoreamos con parmesano rallado.

Cerramos la masa quebrada un poco groseramente, para que se vea más rústica, y la horneamos durante 15-18 minutos

La podemos servir tal cuál o acompañada de salsa romesco.

  1. Esta tarta puede ser para dos personas si queremos un primer plato más consistente o para cuatro si lo vamos a servir acompañado de carne a la parrilla, es ideal con chuletas de cordero o butifarra, con butifarra negra ya es un lujo, yo creo que debe de ser pecado por lo menos.
  2. Los calçots sueltan mucho líquido al asarse, de ahí que pongamos una bandeja bien forrada debajo de la rejilla, si no queremos que el horno quede hecho un asco.
  3. No hay que abusar de la sal, el parmesano ya es bastante salado.
  4. Lleva gluten.

 

 

 

 

 

 

Milhojas de manzana y mató

Vi la receta hace bastante tiempo en un ejemplar de la revista “Cuina” y pensé que la haría cuando tuviera ocasión, después fue pasando el tiempo y un día que estaba a punto de comprar mató en una tienda donde lo venden artesanal (L'Arbre de Vida) pensé…compra un poco más y prueba aquella receta…

Pero ya se sabe, no recordaba en que revista exactamente había visto la receta, y el mató no se guarda mucho tiempo, o sea que aquel mismo día, aprovechando que iba a casa de unos amigos decidí probar la receta más o menos como la recordaba, aunque he de reconocer que no se si se parece mucho a la original porque no la he encontrado, pero ha quedado muy buena, hehehe.

INGREDIENTES (4 raciones)

  • 1 lámina grande de hojaldre fresco (o descongelado)
  • 400 grs de mató artesano
  • 1 cucharada de miel
  • Canela
  • 2 manzanas golden
  • Unas gotas de zumo de limón
  • 3 cucharadas de azúcar moreno (puede ser blanquilla)

Primero que nada pelamos las manzanas y la cortamos en daditos de 1 cm. , las mojamos con las gotas de zumo de limón y las mezclamos con dos cucharadas de azúcar. Ponemos la mezcla en un bol, lo cubrimos con papel film, hacemos unos agujeros al film para que salga el vapor y lo ponemos 5 minutos en el microondas a máxima potencia.

Precalentamos el horno a 200 grados, calor arriba y abajo, preparamos dos bandejas de horno que encajen bien la una dentro de la otra, forramos el fondo de la bandeja de debajo con papel de hornear, cortamos con un aro o un molde de unos 10 cm de diámetro, ocho círculos que depositamos en la bandeja y pinchamos con un tenedor varias veces, los cubrimos con otro papel y encima la otra bandeja, para que no suban, y los horneamos 10 minutos, al cabo de este tiempo levantamos la bandeja para ver si ya han cogido color, si no es así lo dejamos un poco más, pero vigilando a menudo para que no se quemen.

Dejamos que se atemperen las manzanas y los círculos de hojaldre.

Desmenuzamos el mató sin aplastarlo, lo mezclamos con la cucharada de miel.

Montamos los mil hojas poniendo un disco de hojaldre en un plato, lo cubrimos con manzana, espolvoreamos con un poco de canela en polvo, encima una cucharada colmada de mató, otro disco de hojaldre, manzana, canela y mató, encima del mató ponemos un poco de azúcar y lo quemamos con una placa o con el soplete.

Hacemos lo mismo con los tres restantes, aunque abajo os cuento como hacerlo para que queden equilibrados.

  1. Estaba buenísimo, y ya veis que es sano y no lleva demasiado trabajo. Un día lo quiero probar con pasta brick, todavía más ligero, ya os contaré que tal.
  2. Es importante distribuir bien las cantidades, lo mejor es repartir la manzana sobre los ocho discos de hojaldre y a continuación el mató, antes de montar los milhojas, así no nos sucederá que los primeros están súper llenos y los últimos un poco escasos.
  3. No hay que montarlos con demasiada anticipación porque el hojaldre se puede humedecer.
  4. Para llevarlos a casa de mis amigos tuve que hacer un “invento”, mi hermana me regaló una bolsa de tela que hizo ella misma para transportar platos y la quería estrenar, dentro me cabe una bandeja pequeña perfectamente, pero los milhojas bailaban de lo lindo ahí dentro, así que corté un trozo de rollo de plástico del que venden en IKEA para poner en el fondo de los cajones y ni corta ni perezosa lo pegué al fondo de la bandeja con adhesivo de dos caras, y me fué perfecto, los hojaldres se quedaron súper quietos, ya no resbalaban, los cubrí con un hoja de papel de hornear y en mi nueva bolsa llegaron perfectamente.
  5. Llevan gluten, pero sólo en la lámina de hojaldre, seguro que se puede versionear sin gluten con un poco de imaginación.

 

 

Roscón de Reyes

Ya se que es muy tarde para publicar esta receta, pero ya sabéis que los días de fiestas navideñas son una locura, al menos en mi casa, y además esté a año he tenido la ocasión de ejercer de abuela y, como es natural, es una cuestión de prioridades. De cualquier modo, voy a publicar la receta, porque es muy posible que el año que viene me ocurra lo mismo, y de ese modo, para la próxima Navidad podremos mirar las recetas de este año.

Es el primer roscón de Reyes que preparo, casi no me acuerdo de hacer fotos, he utilizado la receta de Su de Webos fritos, es una receta muy bien explicada, de hecho, esta vez no pienso explicarla yo, ya que Su lo hace de maravilla, con video incluido, y lo único que he hecho ha sido seguir la receta al pie de la letra con la que me han salido dos roscones de un buen tamaño, la única variación que he hecho ha sido que si bien uno lo he rellenado de nata como sugiere Su, el otro lo he rellenado de cabello de ángel. (Nunca me ha gustado el de mazapán)

He utilizado cabello de ángel de lata, no está nada mal, el año que viene lo planificaré con más tiempo y me gustaría hacerlo yo misma.

He utilizado naranjas recién confitadas, en la primera prueba utilicé naranjas confitadas que había comprado y mandarinas confitadas caseras, al ver la diferencia me decidí a utilizar sólo naranjas caseras y las pude terminar a tiempo, apenas las escurrí del almíbar y quedaron muy bien.

 

 

 

Panettone

Me chiflan los panettones, durante años he ido comprando para coleccionar las latas donde vienen, las utilizo para guardar las galletas de jengibre, cada día tomo un trozo para desayunar y al cabo de los días, si se seca, lo mojo en la leche, me encanta!

Este año he decidido que no compraba más, para empezar, no me caben más latas, y además, no he visto latas nuevas (si encuentro alguna que me guste ya le buscaré sitio, jejeje..). Por esto he hecho mis propios panettones, he estado recopilando recetas de varios libros y blogs, he probado algunas, de hecho he preparado en total 18 Panettones!!! Todas están buenas, pero no me volvían loca, que si demasiado secas, que si el sabor no era el que busco… las he ido adaptando y he hecho cambios y pruebas hasta que por fin he conseguido una que me satisface.

Muchos utilizan masa madre, yo no tengo, pero he preparado una que aunque la prepare de un día para otro le da muy buen sabor.

INGREDIENTES

Masa madre

  • 120 grs de harina de fuerza
  • 25 grs de levadura fresca o 10 grs de levadura seca de panadero (no royal)
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 120 ml de leche tibia

Primera masa


  • 500 grs de harina de fuerza
  • 120 grs de azúcar
  • 2 cucharadas de ron añejo
  • 4 huevos enteros
  • 2 yemas
  • 180 grs de mantequilla a temperatura ambiente

Segunda masa


  • 280 grs de harina de fuerza
  • 80 grs de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 15 grs de miel (de calidad)
  • Ralladura de 1 naranja
  • 3 huevos enteros
  • 3 yemas
  • 180 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 grs de naranja confitada picada
  • 100 grs de pasas sin pepitas remojadas en ron añejo

Además:

  • Moldes de panettone (2 de kilo o 4 de medio kilo)
  • 2 cucharadas de mantequilla

Los preparativos comienzan un par de días antes preparando las naranjas confitadas, poniendo las pasas a remojar con ron añejo y preparando la masa madre.

Para ello mezclamos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea, la ponemos en un bol tapado con papel film y la dejamos reposar unas horas en un sitio sin mucha luz y lejos de corrientes de aire, hasta que salgan burbujas y haya levado.

Ahora vamos a preparar la primera masa, empezamos mezclando todos los ingredientes excepto la mantequilla, a continuación añadimos la masa madre preparada y amasamos bien. Cuando tenemos la masa bien cohesionada le vamos añadiendo la mantequilla a trocitos y amasando bien entre trozo y trozo hasta que toda esté bien integrada, formamos una bola y la dejamos reposar en un bol tapado con papel film en un sitio a temperatura ambiente (si hace mucho frío buscamos un sitio cálido) hasta que doble su volumen, yo la dejé toda la noche y casi rebosaba.

Ahora preparamos la segunda masa mezclando la harina, el azúcar, la sal y la ralladura de naranja, añadimos la miel, los huevos y las yemas mezclamos bien, ahora añadimos la masa anterior a la que hemos quitado el aire, amasamos bien durante 15 minutos y a continuación, como en la masa anterior, integramos la mantequilla amasando entre trozo y trozo.

Dejamos reposar 10-12 minutos y seguimos amasando haciendo descansos de vez en cuando hasta que tengamos una masa elástica y lisa, ahora es el momento de añadir las pasas y la naranja confitada. Las añadimos hundíendolas en la masa y seguimos amasando para que queden bien repartidas.

Dividimos la masa en dos partes (o cuatro si los moldes son de medio kilo) y colocamos cada parte en un molde de panettone de kilo. Los dejamos reposar en un sitio cálido hasta que la masa llegue hasta un dedo del borde (yo los dejé toda la noche sobre una bandeja en la mesa del comedor)

Precalentamos el horno a 180 grados.

Con un cuchillo bien afilado o, todavía mejor, con una cuchilla de afeitar cortamos una cruz la parte superior de los panettones e introducimos en el corte un trocito de mantequilla y volvemos a cerrar la cruz.

Los horneamos durante 30-40 minutos o hasta que al pincharlos con una aguja ésta sale limpia. A los diez minutos (nunca antes) los cubrimos con una hoja de papel de aluminio para evitar que se tuesten demasiado por arriba.

Al sacarlos he aplicado un truco que he visto que todos recomiendan para que no se baje, esto es: los atravesamos con unos palos de brochetas y los colgamos boca abajo hasta que se enfríen del todo y un rato más. Y así lo hice, y no se bajaron!

  1. Si lo preferís, en lugar de pasas podemos poner chocolate negro troceado, también estarán deliciosos, la cantidad sería de unos 250 grs de chocolate.
  2. Durante los primeros 10-12 minutos no hay que abrir el horno o la masa puede bajarse.
  3. Se conservan varios días encerrados herméticamente, puede ser en una lata o en una bolsa de plástico.
  4. Si confitáis vosotros mismos las naranjas no hay comparación, no es difícil, sólo necesita su tiempo, pero el resultado merece la pena.
  5. Los moldes de panettone los he comprado en la tienda Farinetes Baltà, está al lado del Forn Baltà, un obrador del barrio de Sants de toda la vida, pero no creo que tenga demasiada dificultad encontrarlos, en Barcelona creo que también hay en la Bolsera y seguro que en muchos más establecimientos.
  6. Desde luego lleva gluten, no es apto para celíacos.

 

 

Tió de Nadal

Aquest any he decidit fer un tió per la taula de Nadal, no se perquè li hem de dir “tronco de Navidad” o “la bouche de Noël” si aquí a Catalunya tenim una tradició preciosa, el tió de Nadal!

El Tió de Nadal es una tradición muy antigua, un Tió es un tronco al que se deja secar para quemarlo en la chimenea cuando ya está seco, pero este Tió es muy especial.

Hace muchos, muchos años, cuando los días a empezaban a hacerse más cortos y fríos, en las casas de campo, las masias, se entraba la leña para quemarla en el hogar y se dejaban los troncos más tiernos al lado del calor para que se fueran secando y así no humeaban, pero cuenta la leyenda, que en una masia, unos niños empezaron a jugar con uno de los troncos, grande y hermoso, se encariñaron con él y pidieron a su padre que no lo quemara hasta después de Nochebuena, incluso empezaron a traerle comida, sólo pieles de naranja y cascarás de nueces, que es lo que en aquella época nadie aprovechaba, y vieron que cada día desaparecía toda la comida que le dejaban, el tronco cada vez estaba más lozano y los niños jugaban montandose encima como si fuera un caballo y le cantaban canciones. Pronto llegó la Nochebuena, y el tronco parecía a punto de reventar, se había ido comiendo todas las pieles que le habían dejado y como lo habían dejado mucho tiempo al lado de la lumbre se había secado tanto que no paraba de crujir. Había llegado el momento de que lo quemaran en la chimenea, como el resto de la leña, los niños estaban tristes, el tronco que tan buenos ratos les había hecho pasar cumpliría su destino por fin, pero lo echarían mucho de menos. Tras la cena de Nochebuena el padre se dispuso a echar el tronco al fuego, pero los niños le pidieron que les dejara despedirse y jugar con él por última vez, así lo cubrieron con una manta a modo de silla de montar y subiendose encima le cantaron una canción, mientras lo golpeaban con una cuchara de madera a modo de fusta. Y entonces, ocurrió algo extraordinario, el tronco empezó a crujir, a crujir, y cuando parecía que iba a reventar, los niños bajaron enseguida, y preocupados apartaron la manta y oh! Vieron que el tronco había dejado ir un montón de dulces, avellanas, turrones…. No se lo podían creer, el tronco era mágico.

Los niños convencieron a su padre de que no quemara el tronco, y al año siguiente volvieron a dejarlo cerca de la lumbre, lo alimentaron con pieles de naranja, jugaron con él, le cantaron…y en Nochebuena volvió a cagar un montón de dulces. Desde entonces en todas la masias catalanas (y también en todas las casa y pisos) hay un Tió en Nochebuena que trae dulces y algún que otro regalito.

A qué es una tradición muy bonita? Si, un poco escatológica, pero ya se sabe como somos…jajaja.

Pues este año he hecho un Tió de Nadal para nuestra mesa de Nochebuena.

INGREDIENTES

Para el brazo de gitano

  • 4 huevos
  • 100 grs de azúcar
  • 125 grs de harina
  • 2 cucharadas de cacao sin azúcar (optativo)
  • Una pizca de sal

Para el relleno de crema de turrón

  • 250 grs de nata de montar
  • 50 ml de leche
  • 3 hojas de gelatina
  • 30 grs de azúcar
  • 1 barra de turrón de jijona (del blando) de 150 grs

Para la decoración

  • Una tableta de chocolate negro de cobertura
  • Fondant blanco y verde
  • M&M (u otro tipo de grageas) de color rojo y verde
  • Un palo pequeño de regaliz
  • Un gorrito, yo tenía uno de Papa Noel, pero se puede hacer una barretina con muy poco esfuerzo.

Precalentamos el horno a 180 grados, forramos una bandeja de horno con una hoja de papel de hornear bien engrasada.

Batimos los huevos con el azúcar y la sal hasta conseguir una crema pálida y esponjosa, añadimos la harina y el cacao y seguimos batiendo hasta que esté incorporado.

Repartimos la mezcla sobre la bandeja que tenemos preparada procurando que se reparta por toda la superficie y lo horneamos unos 10-12 minutos.

Pasado este tiempo sacamos la bandeja de horno e inmediatamente, la cubrimos con un trapo muy limpio y le damos la vuelta con decisión, retiramos la bandeja y el papel, y con la ayuda del trapo, la enrollamos para que al templarse adopte esta forma. Hay una explicación más detallada en la receta Tronco de Navidad, ahí también os explico com se puede preparar la masa sin gluten.

Mientras dejamos que se enfríe la masa, hidratamos las hojas de gelatina en agua fría, calentamos la leche y disolvemos en ella la gelatina. A continuación empezamos a montar la nata, cuando empiece a espesar añadimos el azúcar y la leche y seguimos batiendo hasta montarla. Cortamos el turrón en pedazos lo más pequeños que podamos y lo incorporamos a la nata.

Con esta crema rellenamos el brazo de gitano, procurando que no sobresalga por los bordes, volvemos a dar forma al brazo, esta vez sin el trapo, claro, y lo envolvemos en papel fim procurando que quede bien sujeto. Lo reservamos en el frigo unas horas, hasta el siguiente paso.

Para la decoración podemos preparar una hojas de acebo recortando las con un cortapastas en fondant verde, y yo también he recortado unos copos de nieve en fondant blanco.

Derretimos el chocolate de cobertura al baño María o en el microondas, vigilando que no se nos queme.

Sacamos el brazo de frigo y lo desenvolvemos, lo colocamos sobre una superficie cubierta con papel de aluminio para que no se ensucie, recortamos los lados con un cuchillo afilado para que quede uniforme, y con un pincel grueso de cocina lo cubrimos todo de chocolate, con los dientes de un tenedor podemos dibujar la vetas que suelen tener los troncos y antes de que se seque del todo el chocolate añadimos los adornos que hemos preparado, las hojas las podemos agrupar alrededor de una gragea de M&M de color rojo, así parecerá acebo. Después, en una de los dos lados hacemos una cara con un par de grageas de color verde (por ejemplo) y un palo de regaliz a modo de nariz. A continuación con la a yuda de un palillo podemos clavar encima el gorrito escogido.

Aquí está nuestro Tió de Nadal, lo hemos de guardar en la nevera hasta que lo saquemos a la mesa.

  1. He hecho más de un Tió, algunos con cacao y otros sin, los dos quedan muy bien, es una cuestión de gustos y estética.
  2. Lo podemos preparar con tiempo y congelarlo, después sólo hay que sacarlo unas horas antes y dejarlo en el frigorífico hasta el momento de servirlo.
  3. Si preparamos la masa como en Tronco de Navidad la podemos hacer sin gluten, es un poco más frágil, pero nada que no se pueda manejar, y si se rompe, no pasa nada, al hacer la crema, ponemos un par de hojas más de gelatina, y al montar el brazo, lo hacemos como si fuera de una pieza, y lo apretamos bien con el papel film, cuando cuaje se sostendrá, y al decorarlo el chocolate también ayudará lo suyo.